§9
JRCST2
CAPÍTULO PRIMERO: LA EXPOSICIÓN DE LA TAREA DE UN ANÁLISIS PREPARATORIO DEL DASEIN
1. El Capítulo primero expone la tarea de un análisis preparatorio del Dasein, desarrollando en sus tres parágrafos la analítica existencial (Existenzialanalytik) del Dasein y delimitándola frente a investigaciones aparentemente paralelas.
§ 9: EL TEMA DE LA ANALÍTICA DEL DASEIN
1. El parágrafo 9 establece los fundamentos a priori que posibilitan la pregunta por lo que es el hombre, señalando ciertos caracteres del Dasein que lo hacen un ente único entre todos los entes y poniendo ante la mirada filosófica la “cotidianidad media” (durchschnittliche Alltäglichkeit), habitualmente pasada por alto al hablar del ser humano, siendo la analítica del Dasein absolutamente imprescindible por ser este la única vía posible de acceso al ser (Sein).
2. El Dasein es el ente que “somos cada vez nosotros mismos” (jeweils wir selbst sind) o “cada vez yo”, designando en primer lugar el ente que somos nosotros mismos (significado óntico); su ser “es cada vez el mío” (je meines) y en el ser del Dasein “este se comporta con respecto a su ser” (verhält sich… zu seinem Sein), lo cual significa que el Dasein se encuentra consigo mismo y su ser consiste en este encuentro, en la apertura (Erschlossenheit) a sí mismo, que lo abre al mundo, a las cosas del mundo, a los demás Dasein, a sí mismo y, más radicalmente, al ser en general (Sein überhaupt); el Dasein no comienza por una autoconciencia que lo encierre dentro de sí mismo, sino que empieza por estar fuera en el ser, conociéndose a sí mismo en su estar siendo.
3. El primer carácter esencial del Dasein es que su “esencia” consiste en su “tener que ser” (Zu-sein), implicando la forzosidad de ser, o sea, la existencia (Existenz), de modo que el “qué” (essentia) debe concebirse desde su ser (existentia); para evitar confusiones, el término existentia se interpretará siempre como “estar-ahí” (Vorhandenheit), siendo la existencia (Existenz) una determinación de ser solamente del Dasein, mientras que el estar-ahí (Vorhandenheit) es el modo de ser de las cosas dadas de antemano y es esencialmente incompatible con el ente que tiene el carácter del Dasein.
4. Los caracteres destacables en el Dasein no son “propiedades” que estén-ahí de un ente que está-ahí con tal o cual aspecto, sino siempre maneras de ser posibles para él, modos posibles del ente Dasein, de modo que todo ser-tal (Sosein) de este ente es primariamente ser (Sein), es decir, existencia (Existenz), conclusión que implica que la analítica de este ente se enfrenta a un dominio fenoménico sui generis.
5. El segundo carácter esencial del Dasein es que “el ser que está en cuestión para este ente en su ser es cada vez el mío” (je meines), lo que implica dos aspectos:
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Por un lado, el ser del Dasein es esencialmente individual, perteneciendo a su esencia ser cada vez este determinado ente y no otro, individualidad que no es objetual sino ejecutiva, pues la existencia humana es esencialmente individual porque es esencialmente activa, haciéndose a sí misma en sus propios actos.
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Por otro lado, al Dasein su ser le pertenece formalmente, siendo un ente que se autoposee, y el ser-cada-vez-mío (Jemeinigkeit) puede revestir distintos modos de realización, pudiendo ser propio (eigentlich) o impropio (uneigentlich), modos que se fundan en que el Dasein, en cuanto tal, está determinado por el ser-cada-vez-mío, pudiendo escogerse, ganarse o perderse a sí mismo.
6. Los dos caracteres esbozados (la primacía de la existentia sobre la essentia y el ser-cada-vez-mío) indican que una analítica de este ente se confronta con un dominio fenoménico sui generis, cuyo acceso no es obvio, por lo que la correcta presentación (Darstellung) del Dasein y la posibilidad de hacer comprensible su ser dependen del acierto con que se lleve a cabo dicha presentación, exigiéndose asegurar un correcto punto de partida.
7. Al comienzo del análisis, el Dasein no debe ser interpretado en lo diferente de un determinado modo de existir, sino que debe ser puesto al descubierto en su indiferente inmediatez y regularidad, partiendo de su existencia cotidiana (alltägliche Existenz), de la “indiferencia de la cotidianidad del Dasein” (Indifferenz der Alltäglichkeit des Daseins), a la que se llama “medianidad” (Durchschnittlichkeit), y a partir de este modo de ser y retornando a él es todo existir como es.
8. La cotidianidad mediana (durchschnittliche Alltäglichkeit) que constituye la inmediatez óntica del Dasein no es un mero aspecto, sino un carácter fenoménico positivo del ente, pues también en ella le va al Dasein su ser, incluso en modos como huyendo ante él y olvidándose de él.
9. Lo que ónticamente es en la manera de la medianidad puede ser aprehendido ontológicamente en estructuras concisas, y estas estructuras ontológicas obtenidas de la cotidianidad mediana no se distinguen estructuralmente de las determinaciones ontológicas de un modo propio de ser del Dasein.
10. A los caracteres de ser del Dasein que se obtienen mirando hacia la estructura de su existencia se los llama “existenciales” (Existenzialien), distinguiéndolos de las “categorías” (Kategorien), que son los modos de ser de los entes que no son Dasein.
11. La analítica existencial del Dasein contribuye a promover la tarea de descubrir el a priori que ha de ser visible si la pregunta acerca de “qué es el hombre” ha de ser discutida filosóficamente, siendo esta analítica previa a toda antropología, psicología y biología.
